Factores que influyen en el precio en una terraza
Dos terrazas con la misma superficie pueden tener presupuestos distintos. Estos son los factores que más pesan al cerrar una terraza, ordenados de mayor a menor impacto.
Superficie y proporción del frente. El precio se calcula sobre los m² de vidrio, y la relación entre longitud y altura determina el número de hojas. En terrazas pequeñas, el coste mínimo de fabricación e instalación eleva el precio efectivo por m².
Sistema y vidrio elegidos. Es el factor que más mueve la banda: un sistema sencillo con templado de 8 mm queda en la parte baja del rango; el doble acristalamiento o los vidrios de mayor espesor, en la alta. Lo vemos en detalle en el siguiente apartado.
Forma del perímetro. Los frentes rectos son los más económicos. Las terrazas en L o en U, las esquinas y los cambios de dirección requieren guías y encuentros a medida que aumentan la complejidad.
Techo o soporte superior. Las cortinas de cristal necesitan un elemento superior donde fijar la guía: techo, forjado o pérgola. En terrazas sin techo hay que sumar la estructura o pérgola previa, que es un capítulo aparte del presupuesto.
Exposición al viento y altura. Las terrazas en plantas altas o zonas expuestas requieren vidrios de mayor espesor y anclajes reforzados. La instalación en altura también puede exigir medios auxiliares.
Murete, barandilla y soporte inferior. Instalar sobre murete de obra es lo más directo; sobre barandilla metálica puede requerir adaptación o sustitución, y un suelo sin nivelar necesita trabajos previos.
Guías y drenaje. El empotrado del carril inferior deja el suelo enrasado, y en terrazas expuestas el drenaje del carril es clave para evacuar el agua de lluvia. Ambos suman al presupuesto.
Accesibilidad y ubicación. Áticos sin ascensor o terrazas de difícil acceso elevan la mano de obra. La provincia influye por disponibilidad de instaladores y desplazamientos.