Factores que influyen en el precio
Dos pérgolas de lona con la misma superficie pueden tener presupuestos muy distintos. Estos son los factores que más pesan, ordenados de mayor a menor impacto.
Superficie y luces entre apoyos. A más metros y más distancia entre pilares, mayor sección de perfiles y mayor exigencia del sistema de tensado. Las grandes luces sin apoyos intermedios son el salto de precio más habitual.
Tipo de lona. La elección clave del producto: la lona impermeable (habitualmente PVC técnico) protege de la lluvia con la inclinación y el drenaje adecuados; el tejido microperforado prioriza el control solar y la ventilación, pero deja pasar el agua fina; la lona acrílica es la opción clásica de protección solar residencial. Cada tejido tiene su ficha técnica — pídela siempre.
Estructura e instalación. Adosada a fachada (la más económica), independiente sobre pilares propios o encajada entre paredes. Una misma pérgola combina varias elecciones: puede ser independiente, inclinada y reforzada a la vez.
Inclinación y drenaje. La pendiente de la lona y la evacuación del agua se diseñan juntas: una cubierta que pretenda proteger de la lluvia sin un drenaje bien resuelto acaba acumulando bolsas de agua. Es un punto de diseño, no un extra.
Motorización y automatismos. El motor va incluido — es lo que tensa la lona hasta dejarla lisa. Los extras reales son los automatismos: sensor de viento que recoge la lona automáticamente, mando, domótica e iluminación LED integrada.
Resistencia al viento y anclajes. La resistencia no depende solo de la lona: la definen la estructura, las dimensiones, los anclajes y las prestaciones declaradas del sistema completo. En zonas expuestas, la configuración reforzada y el sensor de viento son la combinación sensata.
Un último consejo para comparar: exige que cada presupuesto detalle la lona (marca y ficha técnica), la estructura, los anclajes, los automatismos, el drenaje, el montaje y el IVA — solo los presupuestos que incluyen lo mismo son comparables.