Tipos de cerramientos para azoteas

Tipos de cerramientos para azoteas

Existen muchos tipos de cerramientos para azoteas que puedes disfrutar en tu hogar o edificio. Eso sí, si vas a hacer un cerramiento en la azotea de tu comunidad, primero deberás tener el consenso y la aprobación de todos los propietarios. Si la azotea que quieres cerrar está en tu propiedad privada, basta con que llames al técnico para ponerte manos a la obra. Para que sepas con seguridad qué es lo que quieres, vamos a ver cuáles son los cerramientos para azoteas que existen.

Ten en cuenta que cualquier azotea, por definición, es una terraza en la última planta de un inmueble. Esto significa que ocupa todo, o prácticamente todo, el área de la construcción y es diáfana. En este sentido, hará falta que instales una estructura que permita poner tanto paredes como techo. Por lo general, la estructura la define el tipo de cerramiento que vayas a poner, aunque en la mayoría de casos se puede personalizar al gusto.

Cerramientos acristalados para azoteas

Si optas por un cerramiento acristalado para tu azotea, encontrarás algunas de las opciones con más estilo y glamour. Además de ser funcionales, el acabado es espectacular y te permite disfrutar de las vistas como ningún otro cerramiento. En este sentido, las opciones más destacables son:

Cortinas de cristal

Las cortinas de cristal se caracterizan por ser paneles de vidrio que no tienen marcos ni perfiles entre sí. Basta con poner carriles inferiores y superiores que sujetan los cristales. Así es como se consigue un inigualable efecto panorámico. Destacan dos categorías principales de cortinas de cristal:

  • Plegables: Todas las cortinas de instalan sobre un único carril y cada panel se puede girar 90º hacia el interior. Son más versátiles y adaptables.
  • Deslizantes: Cada panel va sobre su propio carril, alargando la vida útil de los carriles. Aunque los paneles no se pueden girar, esto implica menos estrés sobre la estructura y menos probabilidad de rotura.

Cortinas con cámara de aire

En zonas donde hace demasiado frio, lo más interesante es poner cortinas con cámara de aire. Se trata de grandes paneles formados por 2 vidrios, una cámara de aire entre sí y un marco para sellar la cámara interior. A diferencia de las ventanas y puertas “Climalit”, ocupan todo el espacio desde el suelo hasta el techo, actuando como una pared.

Además, son mucho más versátiles ya que se pueden abrir y cerrar según se desee. Según el mecanismo de apertura pueden ser:

  • En acordeón: Todas los paneles están unidos, de modo que solo permite la apertura total.
  • Deslizantes: similar a las cortinas de cristal, cada panel se desliza sobre su propio carril. Esto permite la apertura total o parcial.
  • Plegables: Todos los paneles van sobre el mismo carril, pero de forma independiente los unos a los otros. Así se pueden abrir total o parcialmente.

Techo fijo

Al tratarse de una azotea, es improbable que exista algún tipo de cubierta. Por ese motivo, es algo que deberás tener en cuenta. La opción más económica suele ser poner un techo fijo. En concreto, los de vidrio se caracterizan por ser muy elegantes y dar una sensación de libertad incomparable. Además, podrás escoger entre diferentes tipos de cristal:

  • Transparente: se trata del cristal de seguridad habitual en este tipo de instalaciones.
  • Traslúcido: es posible pedir un vidrio de seguridad que no deje pasar toda la luz para proteger el espacio del deterioro del sol.
  • Con control solar: es una opción totalmente transparente pero con un tono más oscuro que protege de los rayos UVA.

También es posible poner un cristal opaco, sin embargo, en ese caso siempre recomendamos utilizar otro material para aprovechar sus propiedades.

Techo móvil

Otra alternativa, y las más atractiva, es poner un techo móvil que puedas abrir siempre que lo desees. De este modo tu azotea podrá recuperar toda es apertura que tenía antes de poner el cerramiento. Además de estar disponibles en los tipos de vidrio mencionados en los techos fijos, también se puede seleccionar el mecanismo que mejor se adapte a tus necesidades:

  • Automático: se abre y se cierra mediante control remoto.
  • Manual: se abre mediante una pértiga.
  • Inteligente: se abre y cierra con control remoto, además de tener un sensor que puede ser configurado para que se abra o cierre según el clima o la temperatura.

Cerramientos de PVC

Cuando hablamos de cerramientos de PVC nos referimos a los de policarbonato. Se trata de un material muy resistente que, además, está disponible en transaprente, traslúcido y opaco. Lo mejor es que se pueden instalar en cualquier color y pueden hacer que el espacio tenga un aspecto realmente moderno y trendy.

Este material permite poner tanto techos móviles como fijos. Aunque, seguramente, la mejor alternativa es ponerlo en las paredes a modo de paneles. Así obtendrás un cerramiento fijo, robusto y económico.

Cerramientos de alumino o panel-sandwich

Si quieres algo más personalizado, los cerramientos de aluminio y panel-sandwich son tu opción. Además de admitir prácticamente cualquier color, los hay en imitación madera, piedra, pizarra, etc. Si escoges un acabado limpio, el aluminio podrá ser mate, satinado o lacado. Son la opción predilecta si quieres que el techo tenga un acabado que imite la teja, por ejemplo.

Cerramientos de madera

También es posible que seas de los que quiere invertir más en su azotea. En ese caso, puedes poner un cerramiento de madera. Sí, son los más costosas, pero a cambio se obtiene un acabado espectacular que ningún material puede imitar.