Reformas gay friendly

Reformas gay friendly: los estilos de decoración y reformas más top

Pocas cosas son tan variadas y pintorescas como el mundo de las reformas. Este maravilloso mundo nos sorprende con todo tipo de estilos que pueden evocar sensaciones hasta en el más sencillo de los espacios. No importa si se trata de estilos más tradicionales o de motivos rompedores que van más allá, al final siempre hay un diseño para cualquier gusto y perfil. Y esto es, precisamente, lo que hace tan bonito al mundo del interiorismo. En este sentido, se puede afirmar que existen sectores enfocados a cada uno de esos perfiles, como, por ejemplo, el sector de reformas para gays. O, cabría decir con más acierto, gay friendly.

Sin embargo, hoy en día incluso eso sería quedarse corto, pues el colectivo LGBTIQ+, es mucho más amplio. No en vano los incluye a ellos, pero también a las personas bisexuales, a las personas transgénero, a las personas transexuales, a los travestis, a las personas intersexuales y a las personas queer. Como no, es, probablemente, el conjunto más diverso y plural de la sociedad. Además, tras años de opresión, el colectivo ha demostrado que se apoya más que ningún otro grupo. Gracias a ello han dado forma a una comunidad que comparte diferentes ideas, conceptos y cultura en constante movimiento. Son un verdadero motor cultural que revolucionó el concepto del gusto desde el siglo XX y sigue marcando tendencia hoy en día. Así es como llegamos a la actualidad: gracias al colectivo se ha dado visibilidad al color, a los estilos rompedores y atrevidos y a las apuestas más inesperadas y sorprendentes

Por todo ello, a la hora de hablar de reformas, las reformas gay friendly son un mundo abierto por explorar, pues han bebido de personas únicas, cuya creatividad excede la media. Así, en este artículo abarcaremos los estilos que mejor definen este tipo de reforma.

¿Hay una tendencia de reformas gay friendly?

Para saber si realmente hay una tendencia de reformas gay friendly en la actualidad, hay que indagar en dos conceptos fundamentales.

  • En primer lugar, hablemos de la mentalidad de la empresa de reformas. El siglo XXI ha elevado la igualdad más que ninguna otra era y, aunque todavía queda mucho por hacer, hay empresas que están en la dirección correcta. Se trata de reformistas con mente abierta y años de experiencia con cualquier clase de cliente. Hablamos de aquellos que abandonan los prejuicios y se enfocan en lo que el cliente necesita. Si haces tú reforma con una empresa de reformas gay friendly, tendrás a tu disposición a un equipo de personas que saben comunicarse con la comunidad LGBTIQ+. Eso ayudará a conceptualizar mucho mejor lo que se desea en la reforma, pues hablar el mismo idioma no siempre va de la mano de hablar castellano. De todos modos, este pensamiento tiene pocos años de recorrido, por lo que queda mucho por hacer. Son pocas las empresas que se atreven a abrirse, pero cada día aparecen más y más que se unen a esa causa. Por lo tanto, si la pregunta es si realmente existe una tendencia de reformas gay friendly, la respuesta es sí.
  • En segundo lugar, cabe hablar de los estilos decorativos, del interiorismo y de todas esas reformas que capturan la experiencia de la comunidad. Puede ser por su actitud rompemoldes o gracias a su capacidad de aportar algo nuevo a enfoques clásicos. Lo que está claro es que en estos campos el mundo gay ha aportado mucho bueno gusto y creatividad. De hecho, este fue el caldo de cultivo para estilos como el Memphis Style, que nació en Milán, meca del diseño. También fue la inspiración para evolucionar el diseño Industrial y posicionarlo como “chic”. Lo mejor de todo esto es que aquí si hay muchos más años de experiencia, pues la explosión cultural del siglo XX tiene una evidente influencia del mundo gay, que daba lecciones de creatividad y actitud mediante la cultura y el diseño.

Si se aúnan ambos conceptos, resulta evidente: la tendencia de reformas gay es algo real y viene dado por aquellas empresas que toman conciencia del mundo en el que vivimos a la par que crean espacios con los estilos que más gustan en la comunidad.

Los estilos de reformas gay: cuáles son y porqué

Para aclarar este punto con todo el respeto que se merece hay que poner pies en polvorosa. Ni mucho menos porque una persona sea gay tendrá que estar interesada en multitud de colores, decoración extravagante o cualquier concepto estereotipado que impone la sociedad sobre el colectivo. Si de algo va esto, precisamente, es de la diversidad. Por eso hay que ver al colectivo como algo mucho más amplio que aquellas personas que han tenido más protagonismo. Ya lo dice el refrán, para gustos colores. Aclarado este punto, la realidad es que hay estilos de decoración, reformas e interiorismo que han tenido mucha más aceptación en el mundo gay. De hecho, hay estilos que sería prácticamente imposibles de ver en un ambiente heteronormativo. Así que esta será la vara de medir para determinar cuáles son los estilos de reformas gay. Hablamos de aquellos que realmente muestran la gran diversidad y originalidad que ofrece la comunidad LGBTIQ+.

Gracias a su enfoque fuera de la norma, por ser inspiradores e innovadores a la par y, sobre todo, por su mentalidad rompemoldes y por su libertad estética, aquí os mostramos los estilos de diseño para reformar más gays:

  • Kitsch
  • Memphis
  • Maximalismo
  • Biomimético

Estilo de reformas Kitsch

Estilo de reformas Kitsch: Casi tan gay como Alaska y Mario

Aunque parezca de broma, vamos totalmente en serio. Y es que el emblemático Mario Vaquerizo siempre suele reflejar su libertad mental diciendo que, por muy casado que esté con Olvido, mejor conocida como Alaska, él se considera a sí mismo una persona súper gay dentro del cuerpo de un hombre heterosexual. No por nada, las casas de Alaska y Mario son un referente de esa creatividad, y, sobre todo, del estilo de decoración Kitsch.

Este estilo de diseño es muy inusual y muy difícil de dominar, por lo que pocos reformistas podrán con él. Sin embargo, si te topas con un enamorado del diseño seguramente acepte el reto porque también es uno de los estilos más divertidos que existen. Además, si se ejecuta como es debido, el resultado es espectacular.

La clave para acertar con la decoración, el diseño y las reformas Kitsch parte de tatuarse el concepto “más es más” a fuego. A ello cabe sumarle la geometría del caos, todo un arte y el uso de colores potentes e intensos. Para coronarlo, hay que tener un buen bagaje cultural, pues lo que realmente consolida este estilo es el uso de la cultura pop a través de sátiras, actitud y polémica. Para entenderlo mejor, vayamos punto por punto:

Qué colores se usan en el estilo Kitsch

Resumido en pocas palabras: la bandera gay tiene pocos colores comparada con el estilo Kitsch. Pero no se trata de poner todos los colores que se te ocurran y ya está. Hay que saber combinar para convertir lo hortera en sugerente y, sobre todo, inteligente. El objetivo es conseguir que combinaciones improbables se transformen en un manantial de inspiración. Para lograrlo hay que trabajar mucho los contrastes con el objetivo de conseguir el mayor impacto visual posible. De este modo sentirás cómo la variedad se desata a través de tendencias tan intensas como estas:

  • Muchos estampados, sobre todo de animales, en cualquier tela que se te ocurra. Por ejemplo, un sofá victoriano con un estampado de piel de tigre (sintético, por supuesto) sería un buen ejemplo de Kitsch. En cualquier caso, es aplicable a cortinas, alfombras, sábanas, manteles, etc.
  • Respecto al mobiliario, aquí reina lo extravagante. Imagina una boiserie al estilo Luis XIV con un suave tono púrpura y los embellecedores en un potente azul eléctrico.

El Kitsch se logra haciendo realidad caprichos estéticos y combinando la personalidad de propia con el lenguaje de la cultura pop. Se puede aplicar a cualquier cosa que imagines de la casa, como a suelos, a paneles de pared, a lámparas, incluso al inodoro.

La geometría del caos en el estilo Kitsch y cómo usar la sátira pop

La geometría caótica es aquella que parece desordenada, pero en realidad, está bien pensada. Esto es lo que permite al Kitsch saturar el espacio visual hasta el exceso y, sin embargo, resultar vigorizante. Todo debe tener su lugar y este debe estar pensado respecto al resto de elementos. Así el ojo puede viajar a través de toda la estancia estimulándose de forma inmersiva. Si un espacio Kitsch te agobia es que no está bien ejecutado.

A ello cabe añadir lo extravagante y lo superficial juntado con sátira pop, haciendo que todo sea uno. Imagina una mesa de restaurante estilo Pin Up sobre una alfombra con la cara de Marilyn Monroe. Esto sería un ejemplo que incluye extravagante, cultura pop y un significado muy “meta”:

  • El juego de ideas refleja lo superficial a través de Marylin, quien era, en primer lugar, objeto de deseo sexual. En segundo lugar, Este icono del erotismo refleja claramente el prejuicio y la superficialidad de la sociedad. La gente que tanto la deseaba pensaba de ella como una “rubia tonta” y, sin embargo, tenía un coeficiente intelectual superior al de Albert Einstein en 5 puntos. A la par, todo ello está “pisado” por una mesa de restaurante, aludiendo al estilo que más triunfaba cuando ella todavía estaba viva, el Pin Up, que pisó su personalidad intelectual (era una enamorada de los libros y la ciencia) para convertirla en un plato más que servir por los medios y el cine. Imagina que cada rincón tiene un mensaje construido a través de sus elementos decorativos. Eso es puro Kitsch. Pero para que este estilo funcione, requerirá de espacios amplios, techos altos y mucha luz.

Estilo Memphis

Los años 80 siempre vuelven: Estilo Memphis

El estilo Memphis es otro excelente ejemplo de influencia gay. Al contrario que el Kitsch, que es mucho más dramático y exagerado, el Memphis busca adaptarse a su espacio, se útil siempre que pueda. Donde se vuelve terriblemente estimulante es en el apartado visual.

No se pretende sobrecargar la sala de objetivos, pues debe ser cómoda. No obstante, aunque no consuma tanto espacio físico, si aprovecha hasta el último elemento visual para ser estimulante y potente. De este modo se transforma lo cotidiano en “cool”. Para imaginarlo mejor, imagina pintar toda tu casa al estilo Mondrian: formas geométricas donde el blanco y el negro son la clave, acompañados por colores primarios. Aunque el estilo Memphis puede ir mucho más allá con la gama cromática, esos serían los básicos.

Para las paredes se apuesta por estampados de rayas o cuadrícula, y todo tipo de formas geométricos combinadas: cuadrados, elipses, triángulos, líneas rectas, curvas, etc. En cuanto al suelo, las baldosas cuadrados son, prácticamente, un “must”. No obstante, se puede jugar con muchas más ideas, como suelos vinilados que combinan rayas diagonales con horizontales o, sencillamente, completamente blancos para liberar espacio visual.

EL mobiliario jugará con las mismas normas, así como la decoración y las lámparas. Todo debe reflejar geometría y puntos de color sobre blanco y negro.

El maximalismo

Un estilo muy gay friendly: El maximalismo

No es complicado de adivinar… el maximalismo es, literalmente, lo contrario que el minimalismo. Es, en gran medida, muy similar al Kitsch. Por supuesto que es extravagante y recargado, pero, al contrario que el Kitsch, es un estilo más abierto. De hecho, se trata de una extensión de cualquier otro estilo que puedas imaginar. Por lo tanto, el Kitsch es maximalista, por supuesto. Pero se podría aplicar esa filosofía a otros estilos, como el colonial o el neoclásico, multiplicar sus elementos y listo: tendrías un estilo maximalista.

Su esencia radica en encontrar el dramatismo estético de un estilo y rellenarlo de cuantos elementos seas capaz. De nuevo, cumpliendo unas normas geométricas. Si bien estas no deben ser tan caóticas, pues la idea es que haya muchas cosas, pero todas sobre una cuadrícula clara. Y si piensas que este estilo es una locura más propia de una persona que se niega a tirar nada, en realidad hoy en día es un estilo muy llevado en revistas de decoración.

¿Te suenan esas paredes tan monas repletas de marcos, cuadros y fotos? Todas perfectamente organizadas y compuestas, pero, al fin y al cabo, excesivas. Pues eso es maximalismo puro. Ikea, de hecho, suele mostrar en sus catálogos viviendas algo maximalistas… Espacios bien decorados repletos de objetos.

la biomímesis

El diseño orgánico más gay: la biomímesis

El última estancia, os mostramos un estilo realmente rompedor y novedoso: la biomímesis, también conocida como biomimético. Se han hecho reformas muy interesantes con esta tendencia, que triunfa en el mundo gay siempre que el bolsillo lo pueda permitir. Podrás localizarlo en algunos locales del barrio de Chueca, y, cómo no, en las calles de San Francisco, la cuna del movimiento gay. Ya sea en edificios de oficinas, en hogares de Beverly Hills o en museos, es un estilo cada vez más expandido y fácil de encontrar. Sin embargo, en España todo llega un poco más tarde y aún es un gran desconocido, así que, si te interesa mucho y quieres ver ejemplos curiosos, buscado en Google como “Biomimicry”, su término en inglés.

Este curioso estilo de reformas sigue la geometría, los colores y las texturas de la naturaleza. Su objetivo es ser una versión arquitectónica y del diseño puramente orgánica. En ella reina el diseño del bienestar para lograr que cualquier espacio sea agradable y ergonómico, permitiendo así que los sentidos descansen y sintonicen con su entorno. Hay tantas formas de reflejar este estilo como patrones geométricos y formas se puedan encontrar en la naturaleza. La clave está en adecuarlo adecuadamente al elemento que se desea transformar en orgánico. Por ejemplo, imagina un techo que imita las formas de un panal, columnas que parecen las raíces o lámparas que simulan ser conchas del mar. Todos estos elementos se caracterizan por utilizar geometría fractal, la que se encuentra en la naturaleza en todas partes, una combinación de la proporción aurea y la multiplicidad de patrones geométricos.

Siguiendo este enfoque, el apartado cromático está protagonizado por los colores predominantes en la naturaleza: el verde, el marrón y el azul. Aunque también es de lo más común que estos colores sean pinceladas sobre el blanco, que sería el verdadero rey en este estilo. Recuerda que el objetivo es relajarse, algo que el color blanco consigue mejor que ningún otro en cuanto a espacio se refiere.

Por último, un estilo tan orgánico debe estar acompañado de organismos. La forma de decorar aquí será siempre mediante plantas, creando un entorno saludable y reconciliador.

Marcar estilo con una empresa de reformas gay friendly

Hemos llegado al final de este artículo y, como habrás podido comprobar, hay estilos para todos los gustos. No obstante, son todos bastante complejos, así que, si deseas encapsular todo lo que implican y trasladarlo a tu hogar o negocio, mejor que cuentes con una empresa de reformas capaz de hacerlo. No cualquiera sabe dar forma a estos estilos y es demasiado fácil caer en clichés que denostarán lo que podría haber sido un gran trabajo. Para ello te recomendamos que antes de contratar una empresa de reformas, te asegures de que tienen a un buen interiorista. Habla con él o ella, pregúntale que sabe acerca de estos estilos, o los que tú quieras implementar, y dales forma a tus ideas antes de empezar cualquier obra. Así tendrás dos grandes ventajas. Por un lado, te aseguras de que apuestas por la empresa correcta. Por otro lado, te ahorrarás mucho dinero si tuvieses que contratar al interiorista aparte.