que son los cerramientos con cámara de aire

¿Qué son los cerramientos con cámara de aire?


Los cerramientos con cámara de aire son los que están formados por dos o más hojas de vidrio separadas entre sí por una cámara sellada de aire. Este aire puede ser deshidratado o de algún gas específico que reduzca la conductividad de la temperatura, la absorción de radiación o las vibraciones del ruido.

Cerramientos con doble acristalamiento

Cuando se habla de cerramientos con cámara de aire también se les suele llamar cerramientos con doble acristalamiento. El doble acristalamiento es el más común a la hora de crear una cámara de aire, aunque también los hay triples e incluso con más láminas de vidrio.

Tipos de cerramientos con cámara de aire

Solo los cerramientos de vidrio admiten una instalación de cámara de aire. Si se tratase de otro material, estaríamos hablando de otro tipo de aislamiento térmico o acústico más apto y funcional para combinar con el material que corresponda. En este sentido, se diferencian 2 tipos de cerramientos que admiten la cámara de aire:

  • Cortinas de cristal.
  • Ventanas.

Cortinas de cristal con cámara de aire

Las cortinas de cristal con cámara de aire son un cerramiento muy demandado en zonas del norte y en climas donde los inviernos son duros, como en la meseta. A diferencia de las cortinas de cristal clásicas, estas sí tienen perfiles entre sí. De otro modo, no sería posible un doble acristalamiento ya que es necesario que el marco actúe de soporte para que las dos láminas de vidrio creen un espacio sellado entre sí.

En el resto de aspectos, son igual de funcionales y versátiles que las cortinas de cristal sin cámara. Se pueden abatir desde cualquier punto en 90º y deslizar por los carriles inferiores y superiores para abrir por completo el cerramiento.

Ventanas con cámara de aire

Las ventanas con cámara de aire son mucho más comunes ya que es posible encontrarlas en muchos hogares y establecimientos. Hay ventanas de aluminio, ventanas de PVC y de madera, si bien esta última opción es menos funcional. Esto se debe a que la madera se expande y se contrae con los cambios bruscos de temperatura, por lo que su desgaste es mucho mayor con el paso del tiempo. Por ejemplo, una ventana de madera estándar puede tener una vida útil de 25 años, mientras que las de PVC duran hasta 50 años.

Tipos de vidrios de doble acristalamiento

Vidrio básico

Son apropiados para zonas frías ya que ayudan a aislar la temperatura del exterior. Sin embargo, en zonas cálidas donde el vidrio puede estar muy expuesto al sol son menos recomendables. Al no tener ningún tratamiento especial, acumulan el calor en el interior y pueden llegar a generar efecto invernadero.

Vidrio bajo emisivo

Estos vidrios son 3 veces más aislantes que un doble acristalamiento básico. Una de las láminas de cristal está tratada con una capa bajo emisiva que aisla muy bien de la temperatura exterior. Son una excelente opción para mejorar la eficiencia energética.

Vidrio bajo emisivo con control solar

Estos vidrios cuentan con las mismas características que un doble acristalamiento bajo emisivo, pero con el añadido de que el vidrio también cuenta con una capa de control solar. De este modo impide el paso de rayos UVA. Aunque su aspecto también deja pasar menos la luz. Son perfectos para cristales expuestos al sol durante muchas horas.

Vidrio con tratamiento acústico

Se trata de cristales unidos a una capa de butiral de polivinilo acústico, un material que reduce drásticamente la entrada de ruido ya que absorbe las vibraciones del exterior.

Vidrios combinados

Lo mejor de todos estos vidrios es que se pueden combinar entre sí. Además, para aumentar sus capacidades, se puede solicitar un triple acristalamiento, lo que multiplica el efecto de cada capa.